Simulando un humano

sábado, diciembre 31, 2005

Cuento de navidad

En la mañana del 6 de enero de 2006 el capitán de submarino de clase Ohio U.S.S. Armaggedon, John Red, se despertó sobresaltado después de tener una horrible pesadilla. Sin pensárselo dos veces robó las llaves de los misiles, ordenó poner la nave en profundidad de disparo y liberó veinticuatro misiles intercontinentales Trident cada uno de ellos con ocho cabezas nucleares de cuatrocientas setenta y cinco kilotones de potencia. Se sentó en su silla en la sala de control y pidió un café.

Esa misma mañana un niño de ocho años se despertaba sobresaltado, corrió al salón de su casa para ver los regalos que le habían traído los Reyes Magos. Deseaba por encima de todo un tren eléctrico que había visto anunciado por televisión. En lugar de eso, debajo de su calcetín, había un kilo de ternera y un cartón de tabaco. Al no entender que había ocurrido decidió volver a la cama y confiar en que dentro de un rato estaría el tren que tanto deseaba.

Todavía en la mañana del 6 de enero una pareja de recién casados hacía planes idiotas sobre su futuro. “Tendremos una casa nueva” decía el, “no importa que estén tan caras, merece la pena hacer el esfuerzo”. “Claro que si, cariño, si nos queremos todo saldrá bien”.

Siempre en ese mismo instante un joven borracho salía de un bar marcha. No podía pensar con mucha claridad, ni siquiera con demasiada oscuridad. Le costaba pensar en cualquier cosa que no fuera volver a casa y hacerse algo para desayunar. Hacía frío, un camión de la basura recogía cientos de cajas de marisco de los contenedores. Recuerda que en el bar sonaba una canción que decía algo así:

“Cualquier día, te levantas de cama

son las dos de la tarde

no tienes trabajo, ni nada que hacer.”

RyC

1 Comments:

  • Jo, macho, se te nota cuando escribes el blog borracho perdido. Me he quedado con curiosidad de qué pasa con los misiles, de si el niño aceptará sus regalos fundamentalmente (total, el tren chuchú es pura alegoría) y de qué coño hicisteis anoche para que Carlos me haya llamado a las seis menos cuarto diciendo que se acababa de levantar...
    SALMONICIDA

    By Anonymous Anónimo, at 5:57 p. m.  

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